Hoy nuestra barca navega, en tiempos de la esperanza o Zafa como la antesala hacia esa otra civilización que sabemos que está ahí, en las aguas cerca de las costas de ese otro mundo. Tiempos de esperanza en los que, al visitar lo posible desde lo real, escuchamos los susurros de “voces no anunciadas” y observamos cómo estas voces se entretejen con su propio cuerpo y espacio, como guiños dentro de un diálogo que no reclama la unidad. Invitándonos a (re)pensar radicalmente en lo múltiple como reacción y resistencia a los discursos dominantes, celebrando ese otro mundo, y sus imposibilidades de ser definido y las comunidades que lo habitan.
Una antesala que se manifiesta como un ejercicio poético de esperanza activa dentro de la obra de Magola Moreno, en la que es posible imaginar lo inimaginable con solo preguntarnos: ¿cuál es nuestro futuro y qué voces lo anunciarán? Y si estas voces sólo pueden o deben ser voces situadas en las individualidades, con sus contornos bien definidos, en este escenario de, transición y anticipación; o si, por el contrario, deben nutrirse de lo inextricable de la multiplicidad de esos susurros y de su compleja condición rizomática de mutación, angustia, duda, tensión, expectativa y (re)configuración, que navega hacia las aguas de un Todo-Mundo.
Mario Llanos
