NAY SRAP (Tejiéndome)
“Cada lista de color representa para nosotros los Misak, la naturaleza, el territorio, es por eso que cuando las mujeres tejemos nuestros anacos y las ruanas de los hombres les colocamos la lista que le corresponde a cada familia con su vereda, con esos colores reconocemos desde lejos de que vereda vienen. Es herencia de las shuras (mayoras), así es como se debe transmitir, como en el tejido que cada lista mamá debe ir con su lista hija”.
Clemencia Morales
El refrescamiento que realiza el “pishimarepik” (médico tradicional) es un ritual que se le practica a las mujeres Misak en su primera menarquia, como símbolo de transición hacia la madurez. Durante esos días, se le prepara para enfrentar su nueva realidad y adquirir su rol como “buena” mujer, principalmente en la familia. Se la envía posteriormente al río para que allí el flujo de sus aguas se lleve consigo todo lo negativo en ella.
Primeramente, se la aparta del hogar y su familia le construye una choza cerca de la casa, alejada de la huerta, para que pueda realizar tejidos durante los cinco días de sangrado. Después de esto se le indica que debe ir al río, sentarse de espalda, y arrojar todos los tejidos que elaboró, ya que de esta manera deja atrás la pereza.
Así pues, en Nay srap (Tejiéndome) realizo una reinterpretación que constituye un cambio en los paradigmas de lo que significa ser mujer en la comunidad Misak. La acción consiste en deshacer para rehacer múltiples veces, en un proceso de tiempo, liberación y flujo de energías que se manifiestan en el ejercicio del tejido como práctica ancestral de transmisión de conocimiento. La intervención, apropiación y resignificación de esta práctica me permite crear una nueva identidad como mujer indígena.
