Durante el Barroco, la idea del cuerpo se transformó por completo. El retablo del templo católico integró la idea del Paraíso Perdido a su ornamentación, al tiempo que un conocimiento sobre la anatomía recuperó la imagen de la carne inerte. La creatividad dispuso la muerte como un escenario visible y existente, el cuerpo se dispuso en plan de lucha contra el tiempo y la existencia efímera, como la redención que llegaba a través del martirio y la tortura.
Durante el Barroco, la idea del cuerpo se transformó por completo. El retablo del templo católico integró la idea del Paraíso Perdido a su ornamentación, al tiempo que un conocimiento sobre la anatomía recuperó la imagen de la carne inerte. La creatividad dispuso la muerte como un escenario visible y existente, el cuerpo se dispuso en plan de lucha contra el tiempo y la existencia efímera, como la redención que llegaba a través del martirio y la tortura.