En 1980 Fernando Cepeda participó en el VI Salón Atenas con una instalación ubicada en la sala de proyectos del Museo de Arte Moderno de Bogotá, que consistió en construir una jaula para ser habitada durante varios días. Por circunstancias personales Cepeda no pudo desarrollar la acción y en su reemplazo Álvaro Herazo, quien asesoró el proyecto, ocupó la jaula durante 48 horas. Entre los objetos con los que se encierra el artista está un libro titulado La violencia en el arte, que demuestra un claro interés por trasladar al espacio de exhibición la realidad sociopolítica del país. Óscar en calidad de fotógrafo del museo registró de forma periódica el encierro del artista y su interacción con el público. Estas imágenes fueron ampliadas por Óscar en el laboratorio del museo y por iniciativa propia fueron ubicadas afuera de la jaula conforme las horas avanzaban, para que los visitantes del Salón observaran el desarrollo de la acción. En total Monsalve amplió cuarenta y ocho fotografías que hacen parte de la colección del museo. La forma en la que Monsalve se involucró́ en el desarrollo de la obra es determinante en la selección de acciones en esta investigación, porque demuestra el lugar fundamental de la fotografía en el registro de obras efímeras y proyectos no-objetuales. Durante el encierro en la jaula, Herazo escribió un texto en el que anotó:
“Trampa” se ha ido construyendo hora tras hora sobre los muros del museo. Con el transcurso de las horas, las fotos han ido cubriendo la pared vacía. Cuando yo ya esté afuera y pueda deambular por las calles húmedas de Bogotá, camino de un cine o de una librería, los asistentes al museo verán en imágenes mi vida, mis horas de sueño, hastío y reflexión. La cámara de Óscar Monsalve no ha tenido piedad. Sus cuarenta y ocho visiones de Trampa son el documento de esta jornada en donde lo menos difícil es la soledad.
Performance interpretado por Álvaro Herazo 1980.
En 1980 Fernando Cepeda participó en el VI Salón Atenas con una instalación ubicada en la sala de proyectos del Museo de Arte Moderno de Bogotá, que consistió en construir una jaula para ser habitada durante varios días. Por circunstancias personales Cepeda no pudo desarrollar la acción y en su reemplazo Álvaro Herazo, quien asesoró el proyecto, ocupó la jaula durante 48 horas. Entre los objetos con los que se encierra el artista está un libro titulado La violencia en el arte, que demuestra un claro interés por trasladar al espacio de exhibición la realidad sociopolítica del país. Óscar en calidad de fotógrafo del museo registró de forma periódica el encierro del artista y su interacción con el público. Estas imágenes fueron ampliadas por Óscar en el laboratorio del museo y por iniciativa propia fueron ubicadas afuera de la jaula conforme las horas avanzaban, para que los visitantes del Salón observaran el desarrollo de la acción. En total Monsalve amplió cuarenta y ocho fotografías que hacen parte de la colección del museo. La forma en la que Monsalve se involucró́ en el desarrollo de la obra es determinante en la selección de acciones en esta investigación, porque demuestra el lugar fundamental de la fotografía en el registro de obras efímeras y proyectos no-objetuales. Durante el encierro en la jaula, Herazo escribió un texto en el que anotó:
“Trampa” se ha ido construyendo hora tras hora sobre los muros del museo. Con el transcurso de las horas, las fotos han ido cubriendo la pared vacía. Cuando yo ya esté afuera y pueda deambular por las calles húmedas de Bogotá, camino de un cine o de una librería, los asistentes al museo verán en imágenes mi vida, mis horas de sueño, hastío y reflexión. La cámara de Óscar Monsalve no ha tenido piedad. Sus cuarenta y ocho visiones de Trampa son el documento de esta jornada en donde lo menos difícil es la soledad.