Este trabajo tiene una riqueza muy particular dentro del cuerpo de obra de Modiano ya que sintetiza, de forma muy precisa, sus intereses materiales y conceptuales. La pieza se sitúa, a juzgar por la fecha aproximada en la que fue creada, en un momento de transición dentro de su producción artística. Por un lado, la fotografía remite a sus trabajos anteriores ya que usa el lugar de la ventana dentro de la arquitectura del hogar para hablar de los umbrales dentro del espacio doméstico. El simbolismo de la ventana como umbral está dado por el hecho de que ésta se sitúa como un punto de transición entre binarios opuestos: luz – oscuridad, adentro – afuera, público – privado. Estas dualidades frente al espacio doméstico se ven reforzadas por la ropa tendida: símbolo que en la cultura popular define los asuntos privados. Refranes como “la ropa sucia se lava en casa”, el cual señala el hogar como el lugar apropiado para ventilar este tipo de asuntos, o “le sacaron los trapos al sol”, forma de referirse cuando la intimidad de una persona es expuesta públicamente, reafirman dicho significado. Es fácil intuir el valor que encontró Modiano en esta imagen ya que contiene claras referencias a los patrones y figuras geométricas presentes en la arquitectura doméstica, observables en la disposición de los ladrillos de la pared, así como en la reja metálica que acompaña a la ventana. Finalmente, tanto el soporte como la malla que acompañan la fotografía podrían leerse como un anticipo sutil del lugar que adquiriría el metal como material predilecto para sus obras durante etapas posteriores de su producción. Particularmente la malla, un material en el que Modiano encontraría gran valor simbólico y conceptual para sus propósitos artísticos gracias a sus propiedades estéticas y visuales, así como por las bondades estructurales que este ofrece.
Este trabajo tiene una riqueza muy particular dentro del cuerpo de obra de Modiano ya que sintetiza, de forma muy precisa, sus intereses materiales y conceptuales. La pieza se sitúa, a juzgar por la fecha aproximada en la que fue creada, en un momento de transición dentro de su producción artística. Por un lado, la fotografía remite a sus trabajos anteriores ya que usa el lugar de la ventana dentro de la arquitectura del hogar para hablar de los umbrales dentro del espacio doméstico. El simbolismo de la ventana como umbral está dado por el hecho de que ésta se sitúa como un punto de transición entre binarios opuestos: luz – oscuridad, adentro – afuera, público – privado. Estas dualidades frente al espacio doméstico se ven reforzadas por la ropa tendida: símbolo que en la cultura popular define los asuntos privados. Refranes como “la ropa sucia se lava en casa”, el cual señala el hogar como el lugar apropiado para ventilar este tipo de asuntos, o “le sacaron los trapos al sol”, forma de referirse cuando la intimidad de una persona es expuesta públicamente, reafirman dicho significado. Es fácil intuir el valor que encontró Modiano en esta imagen ya que contiene claras referencias a los patrones y figuras geométricas presentes en la arquitectura doméstica, observables en la disposición de los ladrillos de la pared, así como en la reja metálica que acompaña a la ventana. Finalmente, tanto el soporte como la malla que acompañan la fotografía podrían leerse como un anticipo sutil del lugar que adquiriría el metal como material predilecto para sus obras durante etapas posteriores de su producción. Particularmente la malla, un material en el que Modiano encontraría gran valor simbólico y conceptual para sus propósitos artísticos gracias a sus propiedades estéticas y visuales, así como por las bondades estructurales que este ofrece.