Nirma Zárate es una de las artistas más reconocidas de la segunda mitad del siglo XX en Colombia. Su trabajo se desarrolló en tres periodos, cada uno caracterizado por el uso de temas, técnicas y estilos particulares. La primera etapa se dio durante los años sesenta y estuvo concentrada en la pintura, época en la que creó obras completamente abstractas en donde primaba el juego con la forma y el color. La artista también exploró en sus pinturas con la nueva figuración, estilo que se popularizó a partir de dicha década y en el que Zárate abordaría temas de la realidad nacional partiendo de un juego entre elementos figurativos y abstractos para la construcción de sus composiciones. La segunda etapa, que comprende principalmente los años setenta, es la más representativa dentro de la producción de la artista gracias a su vinculación con el Taller 4 Rojo. Este fue un colectivo de artistas fundado y desarrollado inicialmente por Nirma Zárate y su pareja, Diego Arango, cuya identidad, líneas de trabajo y composición mutaron constantemente en el tiempo pero que se caracterizó por la producción de una obra gráfica militante políticamente, fenómeno consecuente con el contexto geopolítico de América Latina y el mundo por aquel entonces. Esta obra, alineada con la agenda de los partidos y movimientos de izquierda que surgieron y se popularizaron en el país en estos años, comprendería la producción de carteles, afiches, murales, portadas, así como la participación gráfica y editorial en publicaciones periodísticas. En un ejercicio que acompasaba la obra individual y colectiva de sus miembros, Taller 4 Rojo logró consolidarse como uno de los máximos referentes del país dentro de la producción de obra gráfica de orden político durante aquella época. Finalmente, durante la tercera etapa de su carrera, Zárate se apartó del arte político y se volcaría completamente a la experimentación a partir de la elaboración y el tratamiento del papel. La artista empezó con este trabajo luego de incorporarse en 1983 a un taller de papel en Nueva York con el objetivo de producir papeles para sus grabados. Sin embargo, es tal el impacto que tiene en Zárate este proceso que decide dejar de considerar al papel como un medio para convertirlo en un fin, poniendo así la producción de este material en el centro de su actividad artística. La artista desarrollaría papeles a partir de la combinación de diferentes tipos de fibras naturales de desecho provenientes de procesos industriales y artesanales, a los cuales incorporaría posteriormente otros materiales conforme fue avanzando su experimentación con estos.
Nirma Zárate es una de las artistas más reconocidas de la segunda mitad del siglo XX en Colombia. Su trabajo se desarrolló en tres periodos, cada uno caracterizado por el uso de temas, técnicas y estilos particulares. La primera etapa se dio durante los años sesenta y estuvo concentrada en la pintura, época en la que creó obras completamente abstractas en donde primaba el juego con la forma y el color. La artista también exploró en sus pinturas con la nueva figuración, estilo que se popularizó a partir de dicha década y en el que Zárate abordaría temas de la realidad nacional partiendo de un juego entre elementos figurativos y abstractos para la construcción de sus composiciones. La segunda etapa, que comprende principalmente los años setenta, es la más representativa dentro de la producción de la artista gracias a su vinculación con el Taller 4 Rojo. Este fue un colectivo de artistas fundado y desarrollado inicialmente por Nirma Zárate y su pareja, Diego Arango, cuya identidad, líneas de trabajo y composición mutaron constantemente en el tiempo pero que se caracterizó por la producción de una obra gráfica militante políticamente, fenómeno consecuente con el contexto geopolítico de América Latina y el mundo por aquel entonces. Esta obra, alineada con la agenda de los partidos y movimientos de izquierda que surgieron y se popularizaron en el país en estos años, comprendería la producción de carteles, afiches, murales, portadas, así como la participación gráfica y editorial en publicaciones periodísticas. En un ejercicio que acompasaba la obra individual y colectiva de sus miembros, Taller 4 Rojo logró consolidarse como uno de los máximos referentes del país dentro de la producción de obra gráfica de orden político durante aquella época. Finalmente, durante la tercera etapa de su carrera, Zárate se apartó del arte político y se volcaría completamente a la experimentación a partir de la elaboración y el tratamiento del papel. La artista empezó con este trabajo luego de incorporarse en 1983 a un taller de papel en Nueva York con el objetivo de producir papeles para sus grabados. Sin embargo, es tal el impacto que tiene en Zárate este proceso que decide dejar de considerar al papel como un medio para convertirlo en un fin, poniendo así la producción de este material en el centro de su actividad artística. La artista desarrollaría papeles a partir de la combinación de diferentes tipos de fibras naturales de desecho provenientes de procesos industriales y artesanales, a los cuales incorporaría posteriormente otros materiales conforme fue avanzando su experimentación con estos.