Signos vitales es un ejercicio de recopilación de un archivo fotográfico de lunares y otras marcas en la piel. Nace en el contexto de la pandemia por el Covid- 19, y a su vez, durante un periodo de duelo. Desde ese espacio- tiempo, surge un interés por revisar la piel como el órgano más amplio del cuerpo, pero también, como la superficie que nos permite acariciar, sentir y tener contacto con el otro.
La obra traza una metáfora vida-sonido al comprender el cuerpo vivo como un cuerpo sonoro que busca ser escuchado. Bajo esta premisa, Luz Adriana detalló y fotografió partes del cuerpo de personas cercanas y, a partir de la edición de ese material, elaboró una partitura gráfica superponiendo un pentagrama sobre las imágenes. Como resultado, los lunares marcan las notas de una composición, misma que puede ser interpretada de dos formas: una de manera tradicional y otra, a través de la edición de video.
Signos vitales es un ejercicio de recopilación de un archivo fotográfico de lunares y otras marcas en la piel. Nace en el contexto de la pandemia por el Covid- 19, y a su vez, durante un periodo de duelo. Desde ese espacio- tiempo, surge un interés por revisar la piel como el órgano más amplio del cuerpo, pero también, como la superficie que nos permite acariciar, sentir y tener contacto con el otro.
La obra traza una metáfora vida-sonido al comprender el cuerpo vivo como un cuerpo sonoro que busca ser escuchado. Bajo esta premisa, Luz Adriana detalló y fotografió partes del cuerpo de personas cercanas y, a partir de la edición de ese material, elaboró una partitura gráfica superponiendo un pentagrama sobre las imágenes. Como resultado, los lunares marcan las notas de una composición, misma que puede ser interpretada de dos formas: una de manera tradicional y otra, a través de la edición de video.