Destellos de humanidad suspendidos como cuadros, retratos que nos cuentan historias de transeúntes a través de una serie de fotografías provistas de una factura milimétrica y de un lenguaje poético. Sobresale en esta muestra una selección de rasgos y referencias directas, a veces imperceptibles, a veces presentes, de tipografías que hacen parte del imaginario de la ciudad collage. Son estos vestigios urbanos, íntimos, los que se manifiestan como escenario de esta propuesta. Esta obra nos conduce con delicadeza a la contemplación y a la complicidad del transcurrir cotidiano. Desde un estado de ensoñación nostálgico, comparte con el espectador su búsqueda constante de aquello que se deja atrás pero que es recordado: lugares, personas, historias y en el caso particular de la artista, su natal Santiago. Su condición de migrante Chilena arraigada en Colombia, se manifiesta en esta selección fotográfica precisamente desde la nostalgia de transitar entre el aquí y el allá.
Destellos de humanidad suspendidos como cuadros, retratos que nos cuentan historias de transeúntes a través de una serie de fotografías provistas de una factura milimétrica y de un lenguaje poético. Sobresale en esta muestra una selección de rasgos y referencias directas, a veces imperceptibles, a veces presentes, de tipografías que hacen parte del imaginario de la ciudad collage. Son estos vestigios urbanos, íntimos, los que se manifiestan como escenario de esta propuesta. Esta obra nos conduce con delicadeza a la contemplación y a la complicidad del transcurrir cotidiano. Desde un estado de ensoñación nostálgico, comparte con el espectador su búsqueda constante de aquello que se deja atrás pero que es recordado: lugares, personas, historias y en el caso particular de la artista, su natal Santiago. Su condición de migrante Chilena arraigada en Colombia, se manifiesta en esta selección fotográfica precisamente desde la nostalgia de transitar entre el aquí y el allá.