“LUTSIK” (falda) es el lenguaje en el cual las mujeres Misak tejen constantemente la historia de la identidad, renovándola en cada época de nuestra historia, en cada cambio de contexto que ha intentado extinguir la vitalidad de las identidades. El tejido ha sido el lenguaje donde la combinación de colores, la disposición de los hilos y la trama, cumple con recoger a los distintos miembros que habitan el resguardo de Guambia para ser tejidos en la unidad del territorio. Así es como, se extiende el vínculo de las mujeres Misak, vistiendo sus cuerpos, el de sus esposos, hijos e hijas, transfiriendo un código de colores de manera lineal, que empieza en su ombligo y rodea su cintura, prolongándose hasta al torso de los hombres; el recorrido entonces, va enseñándonos el lugar al que pertenecemos y la familia de la que venimos. Las “LISTAS”, como las conocemos en el resguardo de Guambía, se distribuyen con su respectivo orden, por ejemplo, Usrek, la lista madre con su urek (hijito), siempre irán juntos en cada borde del tejido, representando las listas heredadas del padre y de la madre. El hijito de la lista gruesa, va combinada con los colores de la bandera Misak, fucsia, azul, blanco y negro, colores que nos cuentan sobre la sangre perdida en la recuperación de tierras, las lagunas Ñimbe y Piendamó arriba, como mito de origen del pueblo Misak, la relación espiritual con la naturaleza y la resistencia desde la siembra de la cultura sobre las tierras pubenences.
Recorriendo así las veredas, se escuchan los nombres de las tejedoras: mama Cecilia Yalanda, mama Ruth Tumiñá, mama María Rosa, y mama Lilia Yalanda, mujeres Misak que continúan integrando los hilos del conocimiento, y a quienes hoy convocamos para tejer en minga el legado “RECUPERAR LA MEMORIA PARA RECUEPARLO TODO”.
