Ordinario es una bitácora construida de una manera casi intuitiva, donde las circunstancias personales –una faena habitual en el centro de la ciudad–, permiten una búsqueda constante de imágenes en las pausas y estados de ánimo. Es justo en estos espacios, cuando por unas horas o por unos minutos, se revela un rincón que contiene un momento de contemplación. No importa si pulula el invierno o el sol radiante. El valor de la fotografía está en las visiones melancólicas de espacios ordinarios dentro de lugares bulliciosos, –como la vida a ratos–. La ausencia de personas en esta serie de fotografías es premeditada por el deseo de alcanzar el silencio y la abstracción de un mundo concreto hacia un mundo interior, así, estas imágenes se configuran casi como fotogramas de una película.
Ordinario es una bitácora construida de una manera casi intuitiva, donde las circunstancias personales –una faena habitual en el centro de la ciudad–, permiten una búsqueda constante de imágenes en las pausas y estados de ánimo. Es justo en estos espacios, cuando por unas horas o por unos minutos, se revela un rincón que contiene un momento de contemplación. No importa si pulula el invierno o el sol radiante. El valor de la fotografía está en las visiones melancólicas de espacios ordinarios dentro de lugares bulliciosos, –como la vida a ratos–. La ausencia de personas en esta serie de fotografías es premeditada por el deseo de alcanzar el silencio y la abstracción de un mundo concreto hacia un mundo interior, así, estas imágenes se configuran casi como fotogramas de una película.