¿Qué es un cuarto y qué hay en él? Un cuarto en una casa, en un barrio, en una ciudad, en un país, en un mundo, en un universo, en un cajón. Una instalación de un cuarto que narra el miedo que le tengo a la pérdida y mi respuesta a este al atesorar los recuerdos en forma de muebles cascados. La miniatura del cuarto de mis abuelos que se guarda a sí mismo y a ellos con él. Un cuarto sobre un frottage en carboncillo sin fijar de las baldosas beige que lo caracterizan, sobre una mesa improvisada con los muebles de mi casa, acompañada de cojines en los que nadie se posa. Un juego de muebles en madera vacíos que he reparado más de una vez con silicona. Pintados de tonos cafés que asemejan los muebles reales, pero que no toleran los movimientos bruscos. Que me confirman que la escala es un juego temporal, es transformación; es la relación de proporción de las dimensiones de los recuerdos. Habla de lo gigante de los muebles a lo diminuta de la Laura de hace años o, quizás, de lo fuerte y pesada de la Laura de hace años a lo frágil de los muebles hoy. De los cuerpos, los espacios y los recuerdos. Un juego de muebles viejos y pesados, que cambia de disposición y que altera el dibujo de fondo.
¿Qué es un cuarto y qué hay en él? Un cuarto en una casa, en un barrio, en una ciudad, en un país, en un mundo, en un universo, en un cajón. Una instalación de un cuarto que narra el miedo que le tengo a la pérdida y mi respuesta a este al atesorar los recuerdos en forma de muebles cascados. La miniatura del cuarto de mis abuelos que se guarda a sí mismo y a ellos con él. Un cuarto sobre un frottage en carboncillo sin fijar de las baldosas beige que lo caracterizan, sobre una mesa improvisada con los muebles de mi casa, acompañada de cojines en los que nadie se posa. Un juego de muebles en madera vacíos que he reparado más de una vez con silicona. Pintados de tonos cafés que asemejan los muebles reales, pero que no toleran los movimientos bruscos. Que me confirman que la escala es un juego temporal, es transformación; es la relación de proporción de las dimensiones de los recuerdos. Habla de lo gigante de los muebles a lo diminuta de la Laura de hace años o, quizás, de lo fuerte y pesada de la Laura de hace años a lo frágil de los muebles hoy. De los cuerpos, los espacios y los recuerdos. Un juego de muebles viejos y pesados, que cambia de disposición y que altera el dibujo de fondo.