Creo que todos le tememos a un cuarto vacío: Entrar y ver solo los vestigios de lo que alguna vez fue.
Reflexionando sobre la huella que dejan los objetos y las personas, con memorias y gestos. Consideré el vacío desde un dibujo que crea una historia conforme se va creando el espacio. Pues, habitamos los lugares mediante dibujos espaciales inconscientes, generados por el polvo, la luz y las sombras, ligados a memorias y relatos emotivos.
Mediante el dibujo in situ con carbón vegetal sobre la pared, creo una puesta en escena de un cuarto conocido. Fragmentando los objetos, se evidencia una conexión táctil y emotiva que refleja mi sentir del vacío, además de traducirlo en una experiencia sensorial y cuestionando la necesidad de llenarlo. La obra abraza con trazos sin fijar, el carácter efímero de los espacios y los recuerdos.
Invita al espectador a interactuar, rompiendo la tensión y permitiéndose ser parte de la narrativa. Con un toque que activa la obra, mancha la pared, altera el dibujo y enriquece el relato, igual que las memorias que se alteran con el tiempo. Este proyecto busca establecer un diálogo para profundizar en las complejidades de la presencia- ausencia en nuestros espacios habitados. Se adapta al espacio, reflejando otros contextos, generando una experiencia emotiva y reflexiva que invita a entender al vacío como algo libre y que respira
Creo que todos le tememos a un cuarto vacío: Entrar y ver solo los vestigios de lo que alguna vez fue.
Reflexionando sobre la huella que dejan los objetos y las personas, con memorias y gestos. Consideré el vacío desde un dibujo que crea una historia conforme se va creando el espacio. Pues, habitamos los lugares mediante dibujos espaciales inconscientes, generados por el polvo, la luz y las sombras, ligados a memorias y relatos emotivos.
Mediante el dibujo in situ con carbón vegetal sobre la pared, creo una puesta en escena de un cuarto conocido. Fragmentando los objetos, se evidencia una conexión táctil y emotiva que refleja mi sentir del vacío, además de traducirlo en una experiencia sensorial y cuestionando la necesidad de llenarlo. La obra abraza con trazos sin fijar, el carácter efímero de los espacios y los recuerdos.
Invita al espectador a interactuar, rompiendo la tensión y permitiéndose ser parte de la narrativa. Con un toque que activa la obra, mancha la pared, altera el dibujo y enriquece el relato, igual que las memorias que se alteran con el tiempo. Este proyecto busca establecer un diálogo para profundizar en las complejidades de la presencia- ausencia en nuestros espacios habitados. Se adapta al espacio, reflejando otros contextos, generando una experiencia emotiva y reflexiva que invita a entender al vacío como algo libre y que respira