A partir del año 2007, el artista Edinson Quiñones empezó a recolectar casquillos de munición que quedaban como residuo de diferentes eventos violentos en la región del Cauca: enfrentamientos entre grupos armados, atentados y hostigamientos a la población civil.
Con este archivo conformado por diversos tamaños de casquillos, Quiñones realizó una serie de trabajos, producto de las vivencias del artista en su región. El artista aborda, no solo, una mirada general a la violencia del país, sino que narra el amenazante día a día de los civiles que sin proponérselo debían vivir en medio del conflicto.
Por medio de los diversos tamaños de las municiones recolectadas, y de la procedencia de estas, Quiñones reproduce los límites geográficos del departamento del Cauca y establece una cartografía de la violencia, tanto rural, como urbana de la región. Las alturas de los casquillos parecieran generar los accidentes geográficos propios de la región, una lamentable topografía del terreno, que se mide en estadísticas de la violencia, más que en sus accidentes geográficos.
A partir del año 2007, el artista Edinson Quiñones empezó a recolectar casquillos de munición que quedaban como residuo de diferentes eventos violentos en la región del Cauca: enfrentamientos entre grupos armados, atentados y hostigamientos a la población civil.
Con este archivo conformado por diversos tamaños de casquillos, Quiñones realizó una serie de trabajos, producto de las vivencias del artista en su región. El artista aborda, no solo, una mirada general a la violencia del país, sino que narra el amenazante día a día de los civiles que sin proponérselo debían vivir en medio del conflicto.
Por medio de los diversos tamaños de las municiones recolectadas, y de la procedencia de estas, Quiñones reproduce los límites geográficos del departamento del Cauca y establece una cartografía de la violencia, tanto rural, como urbana de la región. Las alturas de los casquillos parecieran generar los accidentes geográficos propios de la región, una lamentable topografía del terreno, que se mide en estadísticas de la violencia, más que en sus accidentes geográficos.