Cornwall nace de la necesidad de comentar el mundo y de construir imágenes. De una mitología personal que es potenciada por la demoledora capacidad de la fotografía para subvertir la realidad. La conciencia de la mirada fotográfica convierte inevitablemente a quien se sitúa frente a ella en un actor o en un objeto representado, aunque solo se represente a sí mismo. La exploración del territorio y la interpretación del mismo son ejes inseparables en el ejercicio de la fotografía documental.
La fotografía; silenciosa y directa, encara la realidad generando una visión, una opinión de mundo. Cornwall es una cartografía más de estas aproximaciones entre la fotografía y la realidad, un acercamiento al mundo y una visión resultante, donde el documento -cartografía- se vuelve una experiencia en sí misma.
Cornwall nace de la necesidad de comentar el mundo y de construir imágenes. De una mitología personal que es potenciada por la demoledora capacidad de la fotografía para subvertir la realidad. La conciencia de la mirada fotográfica convierte inevitablemente a quien se sitúa frente a ella en un actor o en un objeto representado, aunque solo se represente a sí mismo. La exploración del territorio y la interpretación del mismo son ejes inseparables en el ejercicio de la fotografía documental.
La fotografía; silenciosa y directa, encara la realidad generando una visión, una opinión de mundo. Cornwall es una cartografía más de estas aproximaciones entre la fotografía y la realidad, un acercamiento al mundo y una visión resultante, donde el documento -cartografía- se vuelve una experiencia en sí misma.