Precio por unidad.
En 13 grados, Laura Segura dirige su mirada hacia uno
de los grandes arquitectos del mundo natural: la abeja.
La pieza reproduce la estructura de un panal mediante
formas de porcelana cuyas celdas albergan vidrio
fundido, evocando la presencia de la miel.
El título hace referencia a un dato tan preciso como
fascinante: la inclinación aproximada que deben tener
las celdas para evitar que la miel se derrame. Este
pequeño detalle revela la extraordinaria inteligencia
presente en los procesos naturales, donde belleza,
funcionalidad y equilibrio conviven de manera
inseparable.
Asociada desde tiempos antiguos al cuidado, la
abundancia y la transformación, la abeja aparece aquí
como símbolo de una naturaleza capaz de generar
estructuras complejas y productos tan valiosos como
la miel. A través de la porcelana y el vidrio, Laura
Segura captura ese delicado encuentro entre
conocimiento, materia y vida.
Precio por unidad.
En 13 grados, Laura Segura dirige su mirada hacia uno
de los grandes arquitectos del mundo natural: la abeja.
La pieza reproduce la estructura de un panal mediante
formas de porcelana cuyas celdas albergan vidrio
fundido, evocando la presencia de la miel.
El título hace referencia a un dato tan preciso como
fascinante: la inclinación aproximada que deben tener
las celdas para evitar que la miel se derrame. Este
pequeño detalle revela la extraordinaria inteligencia
presente en los procesos naturales, donde belleza,
funcionalidad y equilibrio conviven de manera
inseparable.
Asociada desde tiempos antiguos al cuidado, la
abundancia y la transformación, la abeja aparece aquí
como símbolo de una naturaleza capaz de generar
estructuras complejas y productos tan valiosos como
la miel. A través de la porcelana y el vidrio, Laura
Segura captura ese delicado encuentro entre
conocimiento, materia y vida.
Precio por unidad.
En 13 grados, Laura Segura dirige su mirada hacia uno
de los grandes arquitectos del mundo natural: la abeja.
La pieza reproduce la estructura de un panal mediante
formas de porcelana cuyas celdas albergan vidrio
fundido, evocando la presencia de la miel.
El título hace referencia a un dato tan preciso como
fascinante: la inclinación aproximada que deben tener
las celdas para evitar que la miel se derrame. Este
pequeño detalle revela la extraordinaria inteligencia
presente en los procesos naturales, donde belleza,
funcionalidad y equilibrio conviven de manera
inseparable.
Asociada desde tiempos antiguos al cuidado, la
abundancia y la transformación, la abeja aparece aquí
como símbolo de una naturaleza capaz de generar
estructuras complejas y productos tan valiosos como
la miel. A través de la porcelana y el vidrio, Laura
Segura captura ese delicado encuentro entre
conocimiento, materia y vida.