24.04.2026 - 12.06.2026
“Vidas cruzadas ” es la primera exposición de los artistas Eva Poyatos y Moisés Yagües en Moret Art En Vidas Cruzadas, la galería Moret Art se convierte en el escenario de un diálogo íntimo y visual que trasciende lo artístico para adentrarse en lo vital. Eva Poyato y Moisés Yagües no solo comparten un espacio físico de creación; comparten un ecosistema de ideas, silencios y descubrimientos que ha madurado a lo largo de los veintiún años de vida juntos. Esta muestra no es simplemente la suma de dos trayectorias individuales, sino el resultado de una unión creativa natural. Al habitar el mismo estudio, sus obras han aprendido a escucharse. En sus obras hay cierta sintonía estética, aunque cada uno mantiene su voz propia —la delicadeza lírica de Eva y la narrativa lúdica e irónica de Moisés—, existe un hilo invisible que conecta sus paletas cromáticas y sus inquietudes temáticas. La exposición refleja cómo el intercambio constante de impresiones ha moldeado sus lenguajes, creando una armonía donde la influencia del otro no anula la identidad, sino que la expande. El arte de Eva Poyato no intenta gritar; prefiere susurrar. Sus composiciones suelen explorar la relación entre el ser humano y la naturaleza, así como los mundos interiores que construimos para protegernos del caos exterior. Hay una dualidad constante entre el peso de la realidad y la ligereza del vuelo. Su obra es un refugio; un lugar donde el espectador puede detenerse un momento, respirar y recordar que la belleza reside en los detalles más pequeños. Para Moisés Yagües, el arte es, ante todo, un acto de sanación. En un mundo saturado de ruido, su trabajo funciona como un contrapeso necesario para reconectar con la imaginación y la emoción pura. Como él mismo afirma: "El arte nos ayuda a compensar las malas energías, nos hace más felices y, en cierto modo, nos cura. Por eso, medio en broma pero muy en serio, siempre digo que el arte debería pertenecer al Ministerio de Sanidad". Esa pasión absoluta se traduce en una ocupación de 24 horas donde la creación nunca se apaga. Esta intensidad vital solo es sostenible gracias a la complicidad de compartir la vida con Eva, permitiendo que el proceso creativo sea un estado de experimentación constante y emocional. Sin embargo, ambos artistas son conscientes de que la obra nunca termina en el estudio. El círculo creativo, nacido de una idea solitaria en el estudio, solo se cierra ahora, en la galería, cuando se encuentra con vuestra percepción y vuestros sentimientos. Vidas Cruzadas es, en definitiva, un testimonio de cómo la cercanía cotidiana y la pasión compartida por el dibujo, la pintura, la cerámica o el grabado pueden dar lugar a un universo único. En estas paredes, los mundos de Eva y Moisés se entrelazan, recordándonos que el arte, al igual que la vida, es mucho más rico cuando se construye en compañía.